¿Crees que es posible adaptar nuestro cerebro para que pueda realizar óptimamente las actividades que la vida nos exige?

La respuesta es sí. En este artículo te daremos algunas recomendaciones para lograrlo y te hablaremos brevemente sobre la neuroplasticidad.

La neuroplasticidad es la sorprendente capacidad de nuestro cerebro de modificarse y regenerarse a partir de la interacción con el medio ambiente, en respuesta a la información nueva. El principio es sencillo: el cerebro, al igual que el plástico, puede adaptarse a cualquier molde a lo largo de su existencia y vitalidad.

 

Gracias a esta cualidad, el cerebro cambia positivamente de manera física, funcional y química, a medida que adquiere una habilidad y, por lo tanto, es capaz de superar eventos catastróficos, experiencias traumáticas y entornos tóxicos, así como de desarrollar nuevas conexiones neuronales y mejorar nuestra memoria, potenciar el aprendizaje e incrementar la creatividad y la concentración mental. De la misma forma, estimula y activa el trabajo del cerebro y las neuronas y mejora la resolución de problemas, entre otros  beneficios saludables.

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Con un entrenamiento adecuado y realizando una serie de actividades y ejercicios mentales que fomenten la creación de nuevas conexiones neuronales, podemos entrenar a nuestro cerebro y alcanzar así un funcionamiento óptimo.

A continuación  te presentamos una serie de recomendaciones para poder lograrlo:

1. Realiza actividad física. El ejercicio se encuentra fuertemente relacionado con la salud del cerebro y el buen funcionamiento cognitivo. Además, incrementa la capacidad de generación de neuronas en el hipocampo, la principal región para el aprendizaje y la memoria, lo cual a su vez reduce el riesgo de desarrollar trastornos neurológicos, como el Alzheimer o desórdenes emocionales, como la depresión.

2. Procura tener una dieta equilibrada y saludable. El estómago es considerado el segundo cerebro de nuestro cuerpo, por lo que la alimentación es un factor importante en la salud emocional y física de cualquier persona. 

3. Consume vitaminas y minerales. En especial la vitamina B12, la cual tiene un impacto significativo en el sistema nervioso central, en el funcionamiento cognitivo  y en el transporte de oxígeno a todo el cuerpo. Se pueden consumir vitaminas a través de los alimentos naturales.

4. Duerme lo suficiente. Dormir es una actividad reparadora en todo sentido: consolida la memoria, regula cada sistema corporal y mejora el estado de ánimo. 

5. Ejercita tu cerebro. La “gimnasia cerebral” es una técnica que propone generar nuevas conexiones neuronales para lograr el equilibrio y mejorar el aprendizaje. Se trata de un conjunto de ejercicios que se pueden practicar en cualquier lugar y momento; una rutina que permite integrar distintas partes del cerebro para resolver problemas como la dislexia, la hiperactividad, el déficit de atención y mejorar habilidades como la concentración, la organización, la lectura o la escritura, entre otras.

6. Educa y activa tu cerebro. Al mantenerte mentalmente activo mediante el desarrollo óptimo de las habilidades cognitivas, lograrás gozar siempre de una buena salud mental.

 

Las neuronas que utilizamos con mayor frecuencia desarrollan conexiones más fuertes y las que nunca o rara vez se utilizan, se debilitan.

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